A Suso y a Tareb, pero sobretodo a Suso.
En esta vida de incongruencias malnacidas aunque por desgracia natas, debemos tomar decisiones. Y al fin parece que alguna de ellas es coherente con el resto de la ecuación. En “x + y = smilie” no existía una solución lógica, momento en el que la variable “y” decide que la ecuación debe cambiar. Debe dejar de ser “y = smilie – x” siendo “x” infinito, o cercano a él. Aunque todo esto parezca un entramado incoherente de cifras y letras, tiene coherencia absoluta, sobretodo tras descubrir que “y”, por sí misma, depende también de “z”, que es igual a la suma entre “a” y “f”. Y aunque “x” nos haga creer que “y” roza la nada absoluta sin la variable “x”, no es así:
—————————————————————————-
smilie · z = y/(smilie-x)
*Contando que según “x” smilie es igual a la ecuación inicial, es decir, cercana a “x”, intentaremos descifrar la ecuación contando que el resultado de smilie-x es equivalente a 1.
—————————————————————————-
y = smilie · z
ó
y/z = smilie
*Siendo “z” la suma de las variables “a” y “f”, amigos y família.
—————————————————————————-
De esta forma llegamos a la conclusión que “y” puede acabar rozando la perfección si admite que “x” no debe formar parte de su ecuación, y por el contrario, agrega las variables “a” y “f” a su ecuación diaria.
Felicidades y ánimo en tu nueva búsqueda de variables que definan mejor tu vida. Ahora sólo eliges tú las variables que quieres que entren en la ecuación de tu vida.
Saludos y un fuerte abrazo,
Carles.